• Nuna Lifestyle

Nuestras historias sobre cambio climático

El cambio climático es el mayor desafío que enfrenta la humanidad. Los efectos del aumento de la temperatura promedio del planeta ya los podemos ver: incendios difíciles de controlar, inviernos de intensa lluvia o veranos muy calientes con largos períodos de sequía, son solo algunos ejemplos. De acuerdo al último informe del IPCC, el aumento de 1.5 grados centígrados de la temperatura promedio del planeta tendrá impactos severos en el mundo que conocemos, afectando la estabilidad de los ecosistemas naturales tanto terrestres como marinos. Todos los sectores de la economía serán impactados en mayor o menor proporción y con esto cambiará radicalmente la forma en la que vivimos las personas.

FOTO: Contingencia ambiental, Cuidad de México 2016. Fotografía: CNN Español

La próxima década será crucial. En tan solo 10 años podríamos encontrarnos en un mundo distinto al que conocemos actualmente. Por lo tanto, pensar que el cambio climático es un problema lejano a cada uno de nosotros es un error. Los cambios que veremos en los próximos años se darán de forma desigual y dependerán de la magnitud y ritmo del calentamiento global, de la ubicación geográfica, los niveles de desarrollo y la vulnerabilidad. Sin embargo, toda la población se verá afectada.

En esta nota les queremos compartir como cuatro de las mujeres que formamos parte de Nuna Lifestyle llegamos por distintos caminos a interesarnos por el cambio climático y ahora buscamos aportar desde nuestro lugar y desde este espacio para generar consciencia sobre esta problemática. Creemos que este es un tema del que no solo es importante hablar sino que es urgente actuar .


“Pienso que el cuerpo es igual a una planta. Así como la planta depende de la calidad del suelo y de los nutrientes con los que se alimenta para crecer fuerte y vigorosa, el cuerpo depende de la calidad nutritiva de los alimentos que día a día escogemos" - Daniela Yerovi
Mi propósito es guiar a las personas hacia ese despertar de su ser interior.

Mientras estaba haciendo una certificación en diseño de Permacultura, entendí que todo funciona como un reloj en la naturaleza, en simbiosis completa y perfecta: los seres vivos dependemos los unos de los otros, pero sobre todo de la calidad del medio ambiente y del suelo, porque es de aquí de donde vienen nuestros alimentos. Mi profesión es Marketing y Publicidad, sin embargo los temas relacionados a medio ambiente, cambio climático, conservación me han interesado desde muy pequeña. Decidí que mi forma de contribuir hacia una nueva consciencia de crear sociedades más justas con las personas y la naturaleza empieza por la alimentación. En el 2018 me certifiqué como Coach en Salud Integral y Nutrición. Mi propósito es guiar a las personas hacia ese despertar de su ser interior, empoderándolas a tomar mejores decisiones en torno a cómo quieren nutrir su vida. Todos como consumidores tenemos el poder para exigir a las grandes marcas alimentos reales y nutritivos, mejores prácticas ambientales, agroecológicas en cuanto al manejo de suelos y trato a los animales. El cambio siempre empieza por uno mismo.


“He aprendido que vivir de forma sostenible es un camino, depende de cada uno contribuir al cuidado del planeta tomando consciencia de nuestras acciones” - Daniela Carrión
En la comunidad Massai en Kenya.

Cuando estudiaba Economía en la Universidad, tuve una materia sobre desarrollo sostenible que me gustó mucho pero no fue hasta que me gradué, que empecé a aprender más sobre cambio climático. En mi primer trabajo en el Programa Socio Bosque ayudaba a propietarios de bosques a unirse a esta iniciativa que busca conservar ecosistemas nativos en Ecuador. El vínculo entre las personas y la naturaleza fue lo que más me gustó. A partir de ese momento, he trabajado en temas de cambio climático y su vinculación con el desarrollo, en ámbitos que van desde políticas públicas hasta implementación de proyectos en territorio desde la cooperación internacional. Este ha sido un tema apasionante porque siempre pensé que mi trabajo tenía un propósito aunque tome tiempo alcanzar resultados. Sin embargo, hace dos años vi un lado distinto en el ámbito del cambio climático, a pesar de que en el área profesional voy varios años involucrada en este tema. Me di cuenta que para sumar al cambio hay que empezar por uno mismo. Puedo decir que he tomado más conciencia de mis patrones de comportamiento y decisiones del día a día y que, sin pensarlo, tienen consecuencias en el medio ambiente. Sigo en ese camino. Ahora siento que contribuyo al cuidado del planeta con mi trabajo y, además, con mis acciones y decisiones.


“Soy una ambientalista trabajando por la transformación hacia ciudades más sostenibles” - Ruth Salvador
Mi misión es traer naturaleza de vuelta a las ciudades.

Aún recuerdo estar ojeando el folleto de carreras de la universidad. Estaba buscando algo que genere un impacto positivo en este planeta. En ese momento elegí mi carrera en Ingeniería Ambiental para luchar por el cambio climático y hacer de nuestro mundo uno mejor. Fue así como empecé mi camino en la sostenibilidad. Después de trabajar en el sector privado y público en el ámbito medio ambiental, identifiqué la brecha que existe entre la política pública y lo que realmente estaba pasando en la ciudad. Se puede ver cómo las ciudades en América Latina están cubiertas de concreto, llenas de infraestructura gris, mientras que la naturaleza está siendo removida como signo de progreso. Es así como me especialicé en “Landscape Architecture” para realizar intervenciones en el espacio urbano que re-naturalicen la ciudad, y que respondan al cambio climático con soluciones basadas en la naturaleza. Enfoco mi trabajo en transformar sitios hacia unos más naturales, mientras genero conciencia ambiental en los ciudadanos. Para mí, está más claro que nunca que para lograr una transformación hacia la sostenibilidad debemos repensar nuestra relación con la naturaleza, entendiéndonos como parte de ella y no como seres que la controlan. Hago un llamado a tomar acciones diarias que aporten a tener un estilo de vida más responsable con el medio ambiente y transformarlo en uno más sustentable; mientras regeneramos nuestros espacios en unos que aporten a la vida, a la ecología urbana y a un estilo de vida más saludable.


“Me dedico al marketing convencida de que los consumidores podemos ser agentes de cambio” - Daniela Álvarez
Aprendiendo de negocios sustentables en India en un viaje de la maestría.

Comencé a prestarle atención al cambio climático mientras hacía mi maestría en la Ciudad de México y tuve que vivir mi primera emergencia ambiental. Los índices de contaminación de la ciudad se elevaron al punto de ser perjudiciales para la salud, por lo que se tomaron algunas medidas extremas, como por ejemplo, hacer que el transporte público sea gratis por varios meses para incentivar a que las personas lo usen. En lo personal, recuerdo haber salido a trotar un día y cansarme muchísimo. Cuando regresé de hacerlo, mi esposo me dijo “escuché que no es buena idea hacer ejercicio al aire libre con esta contaminación” y así me di cuenta que esto era más serio de lo que yo pensaba. Veía en las noticias locales que, mientras dure la emergencia, los niños no podían tener su hora de recreo al aire libre y eso me espeluznó, yo no concebía la idea de que se normalicen estas situaciones. Así empecé a investigar del tema, cuestionar mis hábitos y a cambiarlos poco a poco. Es más, alrededor de este tiempo nació este espacio, Nuna Lifestyle, como un blog para visibilizar iniciativas con impacto ambiental y social. Actualmente, me dedico al marketing convencida de que los consumidores podemos ser agentes de cambio y de que debe existir un marketing que nos invite a consumir de manera más amable para nosotros y el planeta.


Estas historias muestran cómo hemos incorporado el tema del cambio climático ya sea desde el trabajo y/o en nuestra vida personal. Han sido caminos distintos y nuestras razones son diversas; sin embargo, tenemos dos cosas en común, coincidir en habernos certificado este año como Climate Reality Leaders y que pensamos que para realmente ser parte del cambio hay que vivirlo, aunque eso sea diferente en cada una. Es un hecho que el cambio climático afecta de forma transversal a todo lo que hacemos. Frente a esta realidad, es responsabilidad de cada uno reflexionar y pensar ¿qué puedo hacer yo para ser parte de la solución y cómo puedo compartir esto con mi círculo más cercano?

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