• Nuna Lifestyle

"Mujeres: la base del desarrollo sostenible"

Actualizado: jul 3

“La sabiduría y fuerza de las mujeres como defensoras de los derechos de la naturaleza parte de su íntima relación con ella” Vandana Shiva

¿Cuál es el rol que cumplimos las mujeres en el desarrollo sostenible? ¿En la construcción de una sociedad diferente con una visión más holística e integradora del mundo? ¿En el rol de las mujeres y los ciclos de la naturaleza?

Actualmente, en nuestro sistema prima el poder, la extracción, la economía capitalista, y esta noción de no tener límites en la tierra. Sin embargo, debemos preguntarnos ¿qué tipo de mundo queremos construir y en cuál queremos vivir? Pocos dirían que uno en el que destruyamos toda la naturaleza por entendernos superiores a ella, controlarla y extraerla sin límites. A pesar de ello, eso es lo que está pasando. Para evitar esto, debemos de-construir nuestro sistema de jerarquía sobre sistemas, grupos, y sobre la naturaleza, y reemplazarlo por uno más integral donde se respete la biodiversidad como base de la vida, viviendo en armonía con ella, donde nos entendamos como parte de la naturaleza y no como sus dueños.

Para iniciar con la de-construcción de nuestro sistema, debemos primero reconocer aquel en el que vivimos. Tenemos la noción de individualismo, de jerarquía social y de ambición de poder intrincado en las venas del sistema. Incluso hasta tal punto que los intereses económicos corporativos priman ante los de la continuidad de la vida. Este es el caso de corporaciones como Monsanto, que patentan semillas muchas veces seleccionadas durante siglos por comunidades, las altera para descontinuar su ciclo de vida y así obligar al consumidor a volverlas a comprar.

Por otro lado, existe una contrapropuesta a este sistema, que propone una forma de vida integrada a la naturaleza, respeta la biodiversidad como base de la vida, sus ciclos y su continuidad. Un sistema en el que algo tan esencial para nuestra existencia como las semillas son conservadas, continuadas y respetadas, un sistema donde la importancia de la comunidad prima ante el individualismo. Es en este sistema más respetuoso en el que nos entendemos como un solo organismo con la naturaleza, y cambia nuestro papel: no como el de organismos que saquean, extraen y que matan formas de vida sobre el planeta; sino como comunidades resilientes y regeneradoras que viven en armonía con el ecosistema más amplio.

Las mujeres tenemos una visión más holística e integradora sobre el mundo. Muchas tienen un rol primordial en la agricultura de consumo personal en zonas rurales especialmente, por lo tanto preservan semillas y semillas orgánicas, garantizando la continuidad de los ciclos y de la vida. Incluso respetan más sus procesos de fertilidad por estar íntimamente ligados a ellos.

Las mujeres y las semillas orgánicas se convierten entonces en una parte nuclear en esta construcción de un mundo más integral. Tal es el caso de Vandana Shiva, quien sostiene que “las semillas son un bien común, no son un invento”. Shiva una mujer referente en este ámbito, una mujer activista que lucha por la naturaleza. Predica que el primer paso es reconocer que este hermoso mundo del cual somos parte es una tierra viviente, tierra sagrada y es la que sostiene cualquier forma de vida. Ha ganado casos contra Monsanto, quienes intentaron apropiarse de especies de árboles nativos de la India, semillas de papa seleccionados en los Andes, clamando que era invento de ellos, capitalizando un recurso natural que no les pertenece. Por lo tanto, “hoy la revolución empieza en la cocina” dice, donde se preservan semillas y donde se garantiza la continuidad de la vida. En el Ecuador está el caso de Nina Gualinga que lucha por defender su territorio y el de su comunidad en la Amazonía, invadidos y oprimidos por el estado y por empresas petroleras.

Sin atreverme a compararme con estas grandiosas mujeres, cuento mi caso, el de una mujer que trabaja por re-naturalizar el espacio urbano, trayendo naturaleza de vuelta a él, para humanizarlo, rescatar culturas y conocimiento ancestral, y contribuir al desarrollo sostenible. Inspirada por mi viaje en la Amazonía ecuatoriana por un shaman que me decía “en las ciudades no hay energía de la natural”. Trabajo por devolver esa energía de lo natural y esa conexión que tanto nos falta con la naturaleza; mientras lucho por un sistema más igualitario en este modelo patriarcal que predomina en el Ecuador. Y así hay muchas mujeres que trabajan incansablemente por defender la naturaleza.

Vandana Shiva & Nina Gualinga. Fotografía: El periódico/El Universo

Si queremos un mundo saludable, que nos subsista como especie y que perdure en el tiempo, debemos cambiar nuestra visión como sociedad de dominancia, poder sobre sistemas y sobre la naturaleza, y reemplazarla con visiones a largo plazo del mundo. Debemos devolver la importancia a la Pachamama: la diosa de la fertilidad que preside sobre la siembra y la cosecha. Las mujeres son esenciales en la promoción de un sistema más igualitario, más justo, y en la construcción de respeto hacia la madre tierra.

Por medio de consumos más responsables, promoviendo agricultura orgánica y cambiando nuestra forma de vida hacia una respetuosa con el medio ambiente, logramos resistir al sistema y construir un mundo más sostenible.

Madre Tierra: la mujer y el planeta

Sobre la Autora

Ruth Salvador

Fundadora de “Renaturalizar”. Arquitecta del Paisaje e Ingeniera Ambiental que trabaja en proyectos de sostenibilidad ambiental. Su trabajo se enfoca en promover una relación de respeto entre la gente con el medio ambiente, construyendo a una ciudad y espacios más sostenibles.

Instagram: @Renaturalizar www.renaturalizar.com

0 vistas
  • Facebook
  • Instagram