Los ríos de Quito, un destino de verano

“Machángara de menta: eres mi río.

Atraviesas mi pecho y no los prados.

Aguas de historia y lágrimas de siglos,

Mortaja de crepúsculos ahogados…”

- Jorge Carrera Andrade –


Vamos a imaginar la escena veraniega ideal en nuestra ciudad.

En el caluroso agosto, te pones tus shorts favoritos sobre tu terno de baño, tus sneakers, un sombrero, y quedas en verte con unos amigos para hacer una parrillada frente al río, tomarte unas cervezas, y nadar un poco. Sales caminando de tu casa para aprovechar el sol, los árboles te hacen sombra mientras llegas al parque natural del río. Al llegar, te encuentras con tus amigos que fueron con sus hijos, tienden sus toallas en la playa natural de ribera. Todos pasan un buen rato y aprovechan de un rico sábado para recargarse de buena energía al aire libre.


Uso recreativo de la ribera del río San Pedro - Fotografía por Ruth Salvador

Quito es una ciudad que tiene muchos atributos naturales que podemos aprovechar de manera recreacional. El atributo más desaprovechado aún: los ríos. Los 4 ríos más importantes de la ciudad son el Machángara, el Monjas, el San Pedro y Guayllabamba. Todos están contaminados porque lastimosamente la ciudad no cuenta aún con suficiente infraestructura que descontamine el agua que sale de nuestras casas hacia estos ríos. Sin embargo, esto no debe limitarnos a aprovechar de los espacios verdes que los rodean.



Un excelente ejemplo de una ciudad que aprovecha tanto sus áreas verdes como sus áreas azules (áreas receativas de agua) es Malmo, una ciudad Sueca conocida como la ciudad de los parques. No les bastó con tener un alto índice de áreas verdes por habitante en la ciudad, también innovaron para asegurarse que la bahía sea utilizada con fines recreativos de forma accesible para todos los ciudadanos, de tal manera que se contabiliza como área verde recreacional de la ciudad. Es así, que Malmo cuenta con 33 m2 de espacios verdes por persona.

Sin irnos muy lejos, las comunidades indígenas del Ilaló ya utilizaban los ríos del volcán como piscinas naturales, las quebradas tienen historias y mitología local, y los ríos eran considerados sagrados.


Y entonces, ¿qué podemos hacer? Personalmente, quiero vivir en un Quito donde pueda recrear esa escena veraniega que describí al inicio de esta nota. ¡Visibilicemos estos ecosistemas! Sorprendentemente, he escuchado de mucha gente frases como “pero en esta ciudad no hay ríos” ó “nunca he visto de cerca un río o me he metido en una quebrada”. Es nuestro trabajo conocerlos, verlos, y vivirlos, apreciarlos, para poder defenderlos y reclamarlos. Para esto, mi parque favorito de quebrada que te lleva hacia los adentros del río San Pedro es el Parque de Los Algarrobos, ubicado en Cumbayá. Es un parque lineal pequeño que desemboca en el San Pedro y tiene áreas rodeadas por vegetación, donde se puede hacer picnic, senderismo y trail. Te animo a que lo visites.


Sendero de quebrada, Parque de Los Algarrobos - Fotografía por Ruth Salvador

Una pequeña mirada hacia la belleza de estos lugares nos permite imaginarnos todo el potencial que tienen los ríos de la ciudad. Si empezamos a vivir los ríos, las quebradas y las riberas en nuestro día a día, estamos haciendo nuestra declaración como ciudadanos: “nos importan estos lugares, ¡recupéremoslos!".



Sobre la autora


Ruth Salvador


Arquitecta del Paisaje e Ingeniera Ambiental especializada en ciudades sostenibles y proyectos ambientales. Su trabajo se enfoca en promover una relación de respeto entre las personas y el medio ambiente, re-naturalizando ciudades y mediante soluciones basadas en la naturaleza para transformarlas en unas más sostenibles.


Instagram: @ruthsalvadormb

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