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6 consejos para cuidar tu sistema digestivo

¿Qué relación tiene mi peso, mi condición crónica e intolerancias a ciertos alimentos, mis estados de ánimo y mi energía con lo que pasa en mi estómago e intestinos?

Es muy probable que jamás te hayas hecho estas preguntas. Pocas veces somos conscientes de lo que nuestro cuerpo está tratando de decirnos, pero si prestamos atención notaremos que esa pesadez, inflamación, gases, dolores de estómago, alergias constantes, falta de ánimo, cansancio, depresión, son síntomas de algo que está pasando y nuestro cuerpo nos está alertando.


Fotografía vía copemanhealthcare.com

Si llevas años tomando remedios para sentirte bien, haciendo dietas y privándote de alimentos por intolerancias digestivas, es momento de que pares y revalúes a conciencia qué está pasando en tu interior, escuches a tu cuerpo y trates la verdadera causa.

La mayoría de enfermedades se desarrollan justo por procesos inflamatorios que suceden en el tracto digestivo. Tal como cuando empieza una gripe y sientes malestar por la constipación, lo mismo ocurre en tu intestino. Al estar constipado, la vellosidad que tenemos en el estómago, que es la responsable de absorber los nutrientes, se aplana y ahí es cuando las toxinas aprovechan para filtrarse hacia otros órganos del cuerpo.

Pero, por qué se dan las inflamaciones. Seguro haz notado que a veces, luego de ciertas comidas, te sientes aletargado o debes desabotonar el pantalón porque estás inflado. Esto se da porque tu cuerpo está trabajando al tope de sus recursos para poder digerir lo que comiste. Mientras más difícil sea para tu organismo procesar los alimentos, más energía necesitará. La digestión es el primer filtro y activa tu metabolismo. Si te sientes pesado e inflado a pesar de ir al baño con regularidad, quiere decir que algo no se está digiriendo de manera correcta y tu organismo lo está reteniendo en su sistema.

A continuación te propongo algunas recomendaciones que te ayudarán a liberar toxinas, pensamientos negativos y viejos hábitos. Entenderás cómo relacionarte con tu organismo e incorporar a tus comidas los ingredientes y prácticas necesarias para mejorar tu digestión.

Fotografía @T.Paisit

1. Masticar: La magia inicia en tu boca. Mucha gente asume que el estómago es el encargado de desintegrar toda la comida, pero esto no es así, son nuestros dientes los responsables de triturar y como consecuencia apoyar a los siguientes órganos a hacer su trabajo de manera eficiente. Así cuando el alimento llega al estómago evitaras los síntomas de pesadez y sonidos extraños. Mastica más, come menos. Disfruta cada mordisco y utiliza ese tiempo para reflexionar.

2. Agua: Incorpora abundante agua en tu día a día. El agua regula el PH, lubrica tus articulaciones, la médula espinal y es vital para el funcionamiento del cerebro. Cuando se trata de digestión, es el agua la que ayuda a eliminar las toxinas y proporciona balance en cuerpo y mente. Si no sabes cuánta agua es suficiente para ti, divide tu peso corporal para 2 y ese será el número de onzas que requieres tomar cada día.

3. Alimentos fermentados: Consúmelos frecuentemente. Cuando tu microbiota intestinal está en balance tu organismo va a ser capaz de digerir, metabolizar y absorber de mejor manera los nutrientes, además fortalecen tu sistema inmunológico. Un sistema inmunológico sano, no solo te protege de resfríos, si no que reduce la inflamación crónica, alergias, dolores de cabeza y el acné.

Algunos ejemplos de alimentos fermentados: Chucrut, yogurt, kombucha y pan de masa madre.

4. Grasas buenas: Ingiere aguacate, aceite de oliva, aceite de coco, chia, aceitunas, salmón, nueces y algunos frutos secos con moderación. Nuestro cuerpo necesita de grasa para metabolizar los nutrientes y lubricar los órganos del cuerpo.

5. Aloe vera: Proporciona calma. Así como cuando te quemas por el sol y aplicas aloe vera en tu piel, de la misma manera alivia el tracto digestivo. Para mayor beneficio puedes tomar un shot de este ingrediente en las mañanas o probar la siguiente receta:


Receta

- 1 onzas de jugo de aloe vera

- ½ naranja fresca exprimida

- Agua (un poco si lo requieres)

Preparación

- Mezcla todos los ingredientes en un vaso.

6. Practica meditación: El estrés se procesa a través del intestino; cuando el estrés impacta seca tu tracto intestinal y empieza un proceso de inflamación. Incorpora en tus mañanas un ritual de meditación, pueden ser 5 minutos de respiración. O en las noches, antes de dormir respira y haz una lista de cosas que te ocurrieron en el día por las que estás agradecido, esto te proporcionará calma.

Ahora que posees todo este conocimiento, ¡ponlo en práctica!

Puedes escribir 3 acciones que implementarás en los próximos días. Experimenta y comparte con nosotros, ¿Qué resultados obtuviste? ¿Qué cambios has notado? ¿Cómo te sientes?


Sobre la autora

Daniela Yerovi


MBA. Health Coach certificada por el instituto de Integrative Nutrition de Nueva York. Creadora de la marca Veisalud enfocada en estilo de vida y salud digestiva integral.

Imparte sesiones de coaching en salud y nutrición. Está convencida de que transformas tu salud, sanando tu digestión.


Instagram: @veisalud

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